Camino de Santiago

El establecimiento de la frontera en el río Duero durante la reconquista castellana, dio seguridad a estas tierras, e hizo que con el descubrimiento del sepulcro del apóstol Santiago nacieran las peregrinaciones a Santiago de Compostela.

Para los peregrinos que llegan a la villa, la primera gran sorpresa la constituye el Hospital General de San Antón, situado a dos kilómetros y medio de Castrojeriz; uno de los hitos más importantes de todo el Camino de Santiago.

El primer templo con el que se encuentra el viajero al entrar en la villa era la Colegiata de Nuestra Señora del Manzano. Próxima a la Colegiata, a la vera de la calle principal, existió la iglesia de San Nicolás.

Siguiendo su calle principal se llega a la iglesia de Santo Domingo de Guzmán, que experimentó una notable transformación en el siglo XVIII.

En el solar hoy dedicado al monolito del Fuero de Castrojeriz, se levantaba la iglesia de Santiago de los Caballeros.

En el extremo oeste de la plaza porticada, Plaza Mayor de la villa, se encontraba la iglesia de San Esteban que, lo mismo que la de Santiago de los Caballeros, resultó seriamente dañada por el terremoto de Lisboa. Hoy es un albergue de peregrinos.

Está situado en el extremo oeste de la villa, en el barrio de San Juan. Fue la antigua casa parroquial, restaurada por la escuela taller de Castrojeriz en 1985.

El recorrido por la ruta de peregrinos termina en la iglesia de San Juan. Es el templo más esbelto, respuesta a una etapa de prosperidad y de fuertes relaciones comerciales, de importantes familias castreñas con Italia y los Países Bajos principalmente.

El peregrino cruza la villa de Este a Oeste y pasa el río Odra por el puente de la Vega, llamado de Bárcena, de construcción medieval. Disponía de doce ojos en previsión de las fuertes y frecuentes crecidas.

Pasada la Vega, se asciende al Páramo de Mostelares, y tras cruzarlo, se divisa la vega del Pisuerga orientándose hacia el puente de Itero del Castillo.