A menos de un Kilómetro, se halla el convento de MM. Clarisas. Su primera fundación estuvo en el valle de San Román. En 1326, se trasladaron a su actual residencia que había sido de la comunidad de los franciscanos.

En 1976, la Comunidad Clarisa celebró los 650 años de permanencia en esta villa. Para atender el sustento material las MM. Clarisas han puesto en práctica varios proyectos, destacando la lavandería y la repostería que tiene fama en toda la comarca.

El edificio, del siglo XIV pero reformado en el XVIII, es un sobrio ejemplo del gótico rural burgalés acorde con su carácter de iglesia conventual.